jueves, julio 26

Algo infinito



  • Los últimos días del mes y los domingos a veces son lindos. Los últimos días del mes y los domingos son lindos cuando empieza otro mes, cuando le sigue otro lunes. El punto final es simpático cuando lo acompañan dos míseros puntitos más. ¿A quién le gustan los finales? Mejor dicho, ¿quién podrá soportar un final totalmente diferente a como se lo había imaginado? También un poco de eso es. Me pasé mucho tiempo con rencor al "fin de mes", me pasé mucho tiempo oprimiéndome en domingos. Y la verdad es que alguna vez se tenía que terminar, como todo. Algún día tenía que entender que si no termino una cosa, no puedo empezar otra. Hay una frase que creo, particularmente, me marcó toda mi vida ¿Si no soltás el pasado con qué mano agarrás el futuro? Que, aunque cueste admitirlo al principio y cueste soltarlo ¡cómo cuesta soltarlo! hay pequeños finales que debemos dejar ser. Pequeños. Son insignificantes para el mundo, son mínimos, despreciables y por sobre todas las cosas son importantes para nosotros. Nos hacen ser. Pero hay que dejarlos porque después, un poco después y de a poquito llegan cosas gigantes. Cosas gigantes que algún domingo vamos a tener que cerrar. Cosas gigantes que un fin de mes vamos a poner en la balanza y nos van a sobrar. Tengo un cierto rechazo con la palabra "Fin". Y también un cierto temor a lo que le sigue. Pero siempre hay más.Espero que ''siempre hay más'' nunca me suene a un círculo vicioso que lo único que logra es iniciar y finalizar historias. Espero que mi ''siempre hay más'' se haga notar y deje de jugar a las escondidas, deje de regalarme vacíos como tanto le gusta.

lunes, abril 30

Diferenciar








Siempre pensé que los cambios son algo así como indispensables en nuestra vida, siempre los vi necesarios. De hecho siempre los espero,siempre me parecieron una buena solución. Seguramente alguna vez también me quejé de ellos, pero hoy sé que lo elegimos, nos hacemos cargo, lo buscamos como sea. 


Miro la ciudad y no puedo parar de imaginar posibles historias, en cada rincón de esta ciudad que crece y crece sin ninguna lógica. A veces las historias las protagonizo yo en un futuro, cuando me vea obligada a contar un cambio más y otras veces, que son las menos, las protagonizan otros. 

Será que cada uno construye su futuro y ¿será que cuando me veo bien y es literal tengo que, y lo siento como una necesidad, dar un vistazo atrás? Yo no sé si será mi fanatismo con comparar las 

cosas y nuestros tiempos  o mi fanatismo en suponerme fuera, que si yo hubiese sido otra y vos hubieses sido otro lo que seríamos hoy, pero por más de que quiera cambiar las cosas, elija dejarte atrás, elija un nuevo giro de 360°... todavía hay días en que no me alcanza con estar bien y saber que prefiero lo que hay a lo que había, todavía hay días en que me niego a dejarte atrás. Será que por mucho que quiera no 
puedo, no me dejo correrte del camino. 
Será que siempre es más fácil escribir lo triste, lo que molesta y a mí me molesta mucho que siempre esquives mis cambios. 







De todas formas, esta ciudad tan superpoblada es
lo suficientemente grande como para, fácilmente,
tratar de perderte entre el montón de gente. Y a
pesar de lo mucho que me las ingenie... Siempre
volvés.

jueves, enero 5

Después del tiempo.





¿Cómo se cuenta el tiempo? ¿Por donde se empieza? Tengo una hoja en blanco y no me importa en cuántas palabras lo resuelva, veces como esta intento parar el tiempo. 
Cuando eramos más chicos el tiempo se medía en un juego, en una merienda, en un regalo de cumpleaños, o en las vueltas en la calesita. El primer día de clases y el primero de las vacaciones. 
Ahora el tiempo lo podemos contar en el ultimo año escolar, el primer trabajo, el primer amor, en ''irnos a vivir juntos'' en un nuevo empleo, en una nueva cita y en cada ''adiós''. En un nacimiento y en un casamiento. En despedidas y finales (que nunca van a ser lo mismo... digo, me despedí de tanto que no tenía final, simplemente lo hice). 


Hay veces que me olvido. Hay cosas que realmente no se cuenta ni importa el tiempo. El tiempo realmente pesa cuando se va, cuando ya no está, cuando cambia... como todo. 
En las risas y carcajadas no se mide el tiempo, 
en las caricias no se mide el tiempo
y mucho menos en el amor.
En los viajes no se mide el tiempo
(algunos días que parecen volar
y otras horas que parecen no querer pasar.)
cuando el sol me da en la cara el tiempo no pasa
los amigos no los mide el tiempo, los amores menos. 


El tiempo para nosotros se divide en unas cuántas horas y varios minutos. A veces los minutos se me pasan de a veinte y hay noches eternas. Hay días que parece que duraran lo que una burbuja y hay otros que no se pasan más. Pero ese nunca va a ser nuestro mayor dilema.
El problema es este punto muerto, este ''stop'' para parar y ver
parar y ver que las caras no son las de antes y las esencias mucho menos
parar y ver que el tiempo pasó y revolucionó las cosas
llevándose abrazos
besos
historias
formas de ser, de pensar, de actuar y de sentir.
Que el tiempo pasó y nos dejó aprendizajes. Que el tiempo pasó y nos obligó a vivir. Y lo que se fué no es bueno ni malo. Está pero no está. Ya fué. Hasta que se vuelve efímero dentro nuestro. 


Viviendo, disfrutando el momento y tratando de hacer eterno el tiempo. Seguros de que tenemos todo por delante, para siempre. 
Confiadísimos. La eternidad y el "para siempre." ¿Qué tanto de eternidad hay en nuestras vidas? La humanidad y sus dudas. El desconcierto, que no importa. 


Cosas incontrolables, la muerte como parte de la vida y el tiempo haciendo ruido dentro nuestro. "Tic, tac... Tic, tac..." Los que se fueron y los que nos quedamos, extrañando, viviendo con todas las ganas.  Sin olvidarnos del pequeño detalle del tiempo. "El tiempo como protagonista de nuestra vida". Y el desconcierto y las dudas, otra vez.  
Nuestro amigo el pasado, para poder decir que algo de antes siempre fué mejor. Un pasado que trae nostalgia, un pasado del que no nos queremos olvidar y es un motor para seguir... el pasado para intentar, recordando, revivir.  
El futuro, lleno de preguntas, miedos y de encuentros con el destino. Mejor malo conocido que bueno por conocer. El futuro,esperando algo "a cambio de" y la confirmación de que ''así estuvo bien''. 


El presente, hoy y mañana el tiempo. Hoy disfrutar, vivir, sonreir y llorar. Y mañana ver, otra vez, como pasó todo... El presente como hecho concreto que mañana va a ser parte del pasado. El tiempo jugando con nosotros, nosotros jugando con el tiempo. Me olvido de èl a veces. Pero casi siempre hay un cable a tierra que me lleva a ver su paso.






Que el tiempo está de nuestro lado y que no cuenta. Que la muerte es parte de la vida también y que, si existe el cielo o algún lugar donde nos volvamos a ver... ¡vaya a saber uno que va a ser lo primero que se me ocurra decir(te)!... después de tanto 




tiempo. 








A los que de a poco se nos fueron yendo, a los que nos quedamos resistiendo, viviendo, siguiendo, dudando y disfrutando del paso del tiempo. A los del más allá y a los de acá. 
A los que están pero no están. (Los que la vida nos sacó en una especie de lucha y, sin embargo, están en nosotros y los otros, que si están y, aún así, parecen a billones de kilómetros de distancia). 

domingo, diciembre 4

Ya me ordené en mi desorden.

Yo no sé si esto va a terminar con mucha coherencia, yo no sé si voy a encontrar las palabras exactas para decir lo que quiero sin decirlo todo. (Tampoco es cuestión de cometer un sincericidio vía blog.)

Pero cuando es diciembre y de repente la vida te sonríe, o vos le sonreís a ella tenés ganas de gritarlo (más cuando pasas veintidós horas del día quejándote).
Tengo el alma llena y dan muchas ganas de gritar.
Tengo el corazón repleto de abrazos y sonrisas y entonces suspiro. 

Supongo que es el tiempo de valorar eso que nunca valoro. Es hora de aceptar las cosas tal y como vienen.
Porque sí.
Esta vez no tengo de qué quejarme.
En realidad seguro que motivos puedo encontrar, pero esta vez no los quiero encontrar.

Me importa poco que la nostalgia insista en querer entrar, hoy no. No importa cuántas veces la tristeza y la nostalgia golpeen la puerta, hoy no.



Sería bueno encontrar una forma de hacer que este momento dure por mucho tiempo más, pero
que dure lo que tenga que durar.   

martes, octubre 4

Brindemos por el amor y sus fracasos.

Enamorarse es... un milagro y un castigo. Es una condena. Es arriesgado, pero siempre ha sido así. Hace millones de años que las personas se buscan y se encuentran, se enamoran y coleccionan historias. (Les confieso que a veces me parece tan sólo eso.) Afortunadamente y por desgracia, uno no elige de quién enamorarse. Pasa. El amor siempre fué un salto al vacío. Y puede pasar de todo. No nos podemos hacer los distraídos. ¿Quién se va a interponer ante tal cosa?¿Quién va a cuestionar lo incuestionable? Cada uno de nosotros con su librito, porque claro está que no hay teoría que valga y que la gente logra llamar experiencia a lo que se le suele llamar un error. El amor no es sabiduría, es locura. Y todos podemos volvernos locos alguna vez.

Pero si hay algo más difícil que el amor, es el desamor. Porque las personas nunca olvidan lo que sintieron. El desamor es un océano en el que es imposible hacer pie.  El desamor es un desencanto constante. No tiene remedio. ¿Cuántos amores se nos quedaron en el camino? ó peor aún, ¿con cuántos de ellos nos quedamos en el camino?  
El desamor y los desencuentros dejan grietas por las que se escurre la confianza y la voluntad de entrega.
Nos llenamos de prejuicios. La esperanza espera afuera un lugar. Nos creemos inmunes y anestecia al corazón. Hasta que un día, casi inconscientemente, volvemos a prometer(nos), esperamos y mientras tanto distraemos cualquier presentimiento. Hagamos un minuto de silencio por los ''te quiero'' y sus derivados y brindemos por cada encuentro, que en la vida siempre va a ser mucho más fácil desencontrarse que encontrarse. Un pedido desesperado y casi un reclamo ''que alguna vez salga bien''. 

Tal vez estamos en este mundo para buscar el amor, encontrarlo y perderlo una y otra vez. Con cada amor volvemos a nacer y con cada amor que termina se nos abre una herida. La verdad es que a mi también me asusta un montón. ¡Cómo me gustaría evitar algunos desencantos, amarguras y malos ratos! El problema es que sólo algunas veces se puede abandonar la lucha y esta no es una de ellas. 

lunes, agosto 29

todo en orden



Uno de los últimos días de Agosto, más precisamente el último domingo. Hacía algo de frío, había sol, más exactamente ese sol que hay las primeras horas de los días de verano... ese que abriga pero no molesta. El tren pasaba cada veinte minutos, y recuerdo bien que las calles eran diagonales y muy angostas. Me hizo pensar, de pronto, en alguien enamorado en una de las esquinas de otro alguien en la esquina opuesta. Sin embargo, no había nadie más. Había paz. Solamente se podía escuchar el ruido del viento chocando con los árboles y algún que otro auto pasar. Me hizo acordar a Rosario. No sé muy bien si las callecitas, o si las viejas veredas, pero por sobretodo la calma de ese lugar. Me hizo acordar a mí, de chiquita o quizás me hizo acordar a la calma de antes. Esa calma que supimos tener pero no sabemos conservar, se resumía a un paisaje lejos de mí (lugar). 
Nosotros estábamos en un lugar que todavía no terminaban de edificar. Era enorme y parecía salido de una película de terror. El sol sabía golpear los grandes ventanales, entrar y rebotar en la cerámica gastada del suelo. El techo estaba alto, y había escaleras de cemento. Se había iluminado el lugar de una manera justa. 
Me acerqué a la puerta y asomé la cara por el gran ventanal que hay en ella. Lo único que vi fueron arboles, las vías del tren, las calles tranquilas y dos autos pasar. Pero fue suficiente porque el día parecía querer transmitir (me) paz. 
En la vereda de en frente había un señor sentado en una silla. Tenía unos cuántos años, y unas cuántas canas (pero no tanto como sus años) Parecía muy tranquilo, estaba satisfecho de estar ahí. Pero a la vez parecía estar en otro lugar, parecía no importarle nada. Él no hacía más que observar, imagino que estaba recordando cosas, tal vez personas... o quizás solamente estaba enamorado, un poquito, de los días así. Y yo seguramente en algún momento no pude entender qué era lo que tanto le llamaba a estar ahí. Lo que sí pude descubrir es la felicidad que había en su rostro. Sentí que él estaba en donde quería estar, haciendo lo que quería hacer y disfrutando de, vaya uno a saber, cuántas pequeñas cosas. 

Me quedé unos minutos más. El viento me pegaba de lleno en la cara y me revolcaba el pelo. No se escuchó ningún ruido más y yo de pronto elegí estar en Rosario por un momento. Volví a tener unos cuántos años menos, volví a sentir paz y regresé. Viajé a las tardes en la costa y pensé. Que todo lo que había pasado hasta ese día no había sido nada, que todo lo que faltaba vivir lo desearía hacer con esa calma. Estaba como quería y no me quería ir. Me quedé unos cuántos ratitos más y pensé en recordar esos cinco minutos. Pensé en escribir esto, y no olvidarme nunca de buscar unos ratitos de calma. 


martes, agosto 23

Tremendo quilombo de piba.

Siempre fui un enigma que nadie pudo entender
Borrador 09/08/11


"Acá dentro mío hay una desconocida que no sabe más que contestar un "que se yo". Nunca fui valiente y no voy a empezar a serlo ahora. (A veces tengo la sensación de estar pasándola por encima a mi vida.) Quiero que esto cambie, que todo esto cambie de nuevo."


Estoy acá, así, no sé como decir. Ni muy ni tan, ni nada ni poco, ni si ni no. Así. Punto muerto (otra vez). Me asusta. Que estoy esperando alguien que venga, que me de algo así como un empujoncito. Quizás me asusta el no saber si eso que espero llega algún día. Un cable a tierra. Un punto y aparte a todas estas volteretas. Normalmente las cosas son así y yo... sigo esperando. De alguna forma u otra sigo esperando. Yendo muy rápido, estoy esperando algo que me haga bajar un cambio. Si dejo que pase es solamente la famosa calma que antecede al huracán. Y si las cosas siguen cambiando así nunca voy a lograr acostumbrarme. Es irónico. Estoy esperando algo que dé un giro de 360 grados, otra vez, llega y se vuelve más grande que yo. No me acostumbro y... sigo esperando. Más. 

Ahora es cuando me enfrento a un papel en blanco y no sé por donde empezar. Tantas cosas que un día son nada y al siguiente lo son todo. Tantas preguntas que un día quiero contestar y al que le sigue, no.  Yo no sé si las vueltas las dá la vida o las doy yo. 

lunes, julio 18

No me hable(s) de amor.

Yo sé que vos sabés...Vos sabés en lo que estoy pensando. Pero a veces hago todo al revés (pero eso también lo sabés). Y vos actuás por impulso. (Nos) hacemos los distraídos pero... no sirve. No sirve porque vos hablás de más y yo hablo de más. Hiciste de más y yo también hice de más y ahora sabe(mos) cómo sigue. Nada. Vos no hacés nada. Yo no hago nada. Esta(mos) en la nada. No tene(mos) ni principio ni final pero, sin embargo, estoy hablando de nosotros. Me aterra. El problema es que no me lo esperaba, y vos no lo paneabas así. No dije que no (te) esperaba. Ni tampoco que vos no planeabas acercarte a mí. Hablo de que la veíamos venir. Pero yo no te esperaba así. Y vos no esperabas llegar acá. Corazón, no me hablés de amor que así estábamos mejor. Vos sabés que yo sé que no espero nada. No esperes nada de mí. Si nos volvemos a cruzar, voy a saber que sabés en lo que estoy pensando. 

lunes, julio 4

Tiempo

Juro que aprendí algo de la vida y es que no hay peor error que idealizar. Las cosas están yendo al revés. Ni bien, ni mal. Están yendo como nunca antes lo planeé ni lo esperé. Están en dirección contraria a lo que estoy entendiendo y eso me asusta, me intriga, me angustia, me libera, me distrae, me tiene en cualquier lado. Es como si alguien me regalara uno de esos puzles con piezas de un cuadro de Madrid, de la foto de unos ponys o de las cataratas del Niágara; y se supone que ha de encajar, pero no. Me da vueltas en la cabeza y me hace dar vueltas. Incluso diría que a veces me miento para estar en paz. De todas las veces que dije que quería estar en otro momento que no fuese ni acá ni ahora, esta vez es verdad (No entiendo por qué esa necesidad de viajar tan lejos de la realidad) Pero no puedo,  y si simplemente me tengo que quedar acá y correr no es una opción entonces será "una más". Sigo sin entender y probablemente ya dejé de desgastar mis energías en pensarlo una vez más. Me estoy acostumbrando a esperar. 
Ahora ya sé. Un día te levantás y todo (te) sonríe. Hay otros días en los que te levantás tirado en el suelo con montones de heridas, que probablemente no tengan remedio. Otras veces confundís la realidad, te hacés miles y miles de preguntas que nadie contesta. Es que la vida cambia. No puedo querer que las cosas sean igual cuando ni siquiera yo soy la misma porque nosotros cambiamos. No podemos esperar momentos buenos ni malos. Solamente esperar y tener paciencia. 

lunes, junio 20

Ni nos, ni los, ni vos ni yo.


Deja atrás todo lo malo, por que es ley natural.
 Que es sol saldrá de nuevo y nadie lo puede evitar (Saldrá para ti y también para mí)
¿Se dieron cuenta? Nos gusta complicarnos la vida, la hacemos más difícil de lo que es. Al final, estamos todo el tiempo esperando, todo el tiempo mirando más allá y viendo si hay más de lo que ya tenemos. Y está bien, porque tenemos que soñar, tenemos que creer y tenemos que saber que hay algo más por lo que vale la pena seguir... pero una cosa muy diferente es cuando nos perdemos de lo que tenemos, por ver si hay más. Y me atrevo a hablar de alguien más que no soy yo, porque creo que nadie, absolutamente nadie valora en realidad lo que tiene en el momento preciso. 
Nos cuesta aceptar la vida tal cual es, así como está y con todo lo bueno y lo malo. Con lo efímero, con lo que nos llena, incluso con lo que nos saca fuerzas y también con todo eso que tenemos en el paso de vivirla. 
No sé si es de insaciable, de ambiciosa. Quizás sea un vacío de esos que nos suelen visitar cuando pensamos en algo más de lo que lo aceptamos,  algo que tapé con el paso del tiempo (como suelo/solemos hacer). Puede que la única respuesta lógica sea que soy la clásica gata flora, y aun que todos tengamos un poquito de gata flora eso no me consuela en nada... pero hoy decidí no darle más vueltas a esa que está adentro mío y que cada tanto quiere salir, esa que no para de llorar y de desvalorar lo que tiene, esa que lo único que sabe hacer es enumerar en una lista todo lo que falta todavía. 
Hoy voy a ignorar cosas, cómo las cosas que ignoro cuando algo muy mínimo me hace sentir que está todo perdido, esta vez voy a ignorar ese agüero negro y también voy a ignorar cualquier posible solución que se me cruce por la cabeza. 
Seguramente cueste, incluso cuesta entenderlo, pero estoy dispuesta a dejar de querer llenar de cualquier forma esta nada que tanto desgasta. Prefiero sacarle provecho a lo que está y reírme, llorar, hablar, gritar, disfrutar y como sea. Quiero hacer sonreír lo que está, voy a ser feliz y no está en mis planes seguir regalándoles más vueltas por mi cabeza a esos huecos del alma. Porque sí, porque me gusta reírme y porque no es difícil ser feliz, sólo que no lo vemos. Porque no hay nada más lindo que simplemente vivir.

"Por lo menos por un tiempo, por lo menos mientras que siga sabiendo que hay más por ver, que todavía queda más y que no voy sola."

martes, junio 7

esas pequeñas (grandes) cosas que me ponen bien cuando estoy un poco mal.

Me he dado cuenta de que la felicidad son sólo las pequeñas cosas de la vida. Así, un soplo de aire fresco en primavera, despertarse cada día y saber que te quedan dos horas para levantarte, escuchar tu canción favorita en la radio, la primera gota de un domingo lluvioso, un café hirviendo en una noche de invierno y un helado en pleno Agosto, cuando llora un bebé, los últimos rayos de sol, encontrarte a alguien que no ves hace mucho tiempo, esas palabras lindas que se inventaron para ocultar/demostrar sentimientos, estar sentada en la estación y que aparezca él ó ella (simplemente esa persona especial), ver dos abuelos paseando de la mano, amigos únicos y verdaderos, cada vez que pronuncian un “te quiero” sincero, un niño pequeño con un caramelo, las sonrisas ¿y por qué no las lágrimas también?, un pastel recién hecho, el chocolate desecho, gritar, la risa(incluso cuando reís por no llorar), regalos debajo de un árbol, un beso en el metro, un paseo por la playa de noche, la seguridad de que va a estar todo bien, un libro por estrenar, los viernes, soñar despierto, escalofríos, el abrazo de una persona especial, bailar, sentir las olas mojando en tus pies, un abrazo de esos que te dejan sin aliento, las palabras justas, esos cuentos que nadie cree, rayar, garabatear, cuando empieza un sueño, cuando por un instante se detiene el tiempo, la lluvia y una fotografía.

Me he dado cuenta de que he perdonado errores casi imperdonables. He sustituido personas que todavía son insustituibles y que personas irreemplazables hoy no son más que gente. Me he enamorado de sonrisas, he borrado la palabra imposible de mi vocabulario, para cambiarla por improbable. Fui amada y también amé. Lo di todo y también lo he perdido todo muchas veces. Incluso he parado el mundo… y sigo aquí. 

Amor anónimo.

Hasta que aparece y te cambia la vida.


Todos saben que el amor existe porque alguna vez sintieron su presencia,
 pero no tiene cara, ni voz, tampoco tiene nombre.
No tiene edad, ni sexo. Nadie pudo jamás verlo,
 ni oírlo ni tocarlo. Es anónimo,

hasta que aparece y te cambia la vida.
Mirar un tiempo atrás ahora y verte hoy, vernos hoy, me hace sentir bien. Seguramente que las cosas cambiaron, pero si hay algo que siempre dije es que, por muy increíble que sea, no dejás de enamorarme día a día. Y eso que pasamos por muchas, buenas, malas, de todo hubo. Pero hace un tiempo casi ni te conocía, hoy sos la persona que más más más me conoce en algunas cosas, en casi todo. Y yo se exactamente o casi todo de vos. Crecimos juntos este tiempo, nos acompañamos en todo y por muchas malas que pasemos te doy la mano hoy y no me sueltes nunca. Y ese “brillo que según vos tengo en los ojos”, nunca dudes que es por esto, por nosotros, por vos, por lo que soy cuando estoy con vos y por lo mucho que te amo. Porque cambió todo porque eras lo que me faltaba y lo que me va a hacer falta siempre si alguna vez me llegas a soltar la mano.  Gracias, perdón, sos especial, sos una parte de mi, soy feliz, me hacés bien, no hay cosa que me guste más que verte sonreír. Esta todo muy demás, porque todo esto es y sos una parte de mi, lo que en su momento me hizo confiar en que vale la pena (como hoy día a día) y lo que me hizo conocer a esa persona maravillosa y perfecta para mí. 

domingo, mayo 29

Vista panorámica.

Me dijeron que la distancia es imaginaria. Supongo que si vos estás allá y yo estoy acá por lo menos puedo pensar que en algún momento vos también estuviste acá conmigo. Ahora somos dos, que alguna vez, fuimos uno en un mismo lugar.
Estoy sentada en la misma silla en la que alguna vez estuviste vos. Y vos quizás estés en alguna otra silla, en la casa que esta pegada a la mía y yo no me entere, o quizás en otro país y todavía no me he dado por aludida a la llamada. La cosa es que así estemos en diferentes continentes, coincidimos en algún punto, mirando desde muy pero muy muy arriba.

sábado, mayo 14

Protagonistas únicos y algunos secundarios.

Una pequeñísima parte de la vida me enseñó a verle el lado bueno a las cosas, el vaso medio lleno. Porque créanme que todo, absolutamente todo lo malo trae algo bueno.  Que cuando perdemos también ganamos.
Y a mi eso me pasa con la gente. Cada vez más. No hablo de esa gente que la vida nos saca por una especie de ley, porque así tiene que ser y porque para todos es igual.  Hablo de la gente que por equis motivo se vá de tu vida, de un día para el otro ya no es lo que era y te tenés que acostumbrar porque así lo quieren.
Hablo de esos amigos que de un día para el otro dejan de llamarte, de un amor que deja de lucharla, hablo de esa persona que nunca más volvió a vos. Y quizás sea porque la vida lo quiere así. Pero, ahora que no me aferro más a segundas oportunidades ni a que “la gente puede cambiar” porque así aprendí de una gran parte de la vida… ahora está todo mucho mejor.
¿Saben por qué? Porque más me decepciona cierta gente, más me aferro a quienes sin duda están al lado mío. Más me aferro a los de siempre. Y no es fácil desprenderse de aquellas personas que tanto prometían… pero entonces es muchísimo más fácil distinguirlas de aquellas que tenemos que cuidar porque valen oro, de verdad.

Entonces ahora soy yo la que está diciendo adiós a todo eso. Soy yo la que esta vez le pone punto final a ese cuento, ese capitulo, ese párrafo, esa canción, esa mínima oración que no llega a ningún lado. Crecí, y estoy decidida a borrar esas personas que están demás en esta historia… porque estoy segura de que todo el tiempo que pueda dedicarles, se lo merecen los que van a la par. Borrón, sin cuenta nueva. Hay que vivir por quienes van al lado nuestro incondicionalmente, en vez de sufrir por quien decidió echarlo todo a perder ¿o no?

“Es cierto que sabemos lo que tenemos cuando no lo tenemos más, pero también es verdad que descubrimos lo que no teníamos cuando lo encontramos. ”

jueves, mayo 5

Revolución.

Stop. Una entrada sin mucho sentido ni coherencia. Solamente quise volver a ese blog que me servía de descargas, no se llenaba de quejas, ni de palabras lindas. Solamente algún palabrerío sin mucha coherencia, por el solo hecho de sentirme bien. Y no lo digo que no lo haga ahora, solo que es diferente escribir por escribir, a escribir por ''hablar de algo'' 

Hay algo o alguien adentro mío que está haciendo todo peor.  No me conozco, les juro que no sé bien que es lo que pasa pero este intruso dice a todo que no, nada le queda bien. Casi les puedo decir que se acostumbró a fracasar… Hay algo adentro mío que me dice que está todo al revés, me dice que así no tienen que ser las cosas y a la vez me dice que estoy equivocada. Puede que sea un rejunte de muchas cosas, escribiendo mal y pronto. Cosas que suben, bajan, van de un lado al otro. Corren, saltan. No puedo dejar que eso me maneje, tengo que bajar-un-cambio.

miércoles, mayo 4

Lo que dejó (el tiempo, más precisamente)

 Nunca supe realmente lo que es algo efímero hasta hoy. Efímero es algo pasajero, algo que ya pasó, no está más, se terminó. Y tal vez lloramos tanto su final que ahora lo reconocemos como algo que nunca fue, pero que tampoco va a estar. Y nunca más va a estar. El problema de lo efímero es cuando nos acostumbramos a su ausencia, llegamos a pensarlo como algo imposible, lo tomamos como algo más y ya nos olvidamos de lo feliz que nos hizo eso alguna vez, casi nos olvidamos del sentimiento que le regalamos alguna vez a eso que hoy es tan… efímero. Sabemos que estuvo, que pasó, porque como todo dejó una marca y ¡al mundo entero! Podemos intentar olvidar a alguien, algo, momentos, palabras. Incluso sueños. Podemos decidir olvidar con todas nuestras fuerzas, pero créanme que hasta que la vida no le pone un punto final a cada capitulo, no se terminan. Mírenme a mí… horas, días, meses, incluso un par de años atrás traté de olvidarme. Y ¿saben una cosa? No se terminó hasta que tuvo que terminar, hoy es efímero, no es bueno ni es malo. No es el olvido tampoco, es que solamente pasó. Algunos recuerdos quedaron, son recuerdos y listo. Hoy no son ni buenos ni malos. Porque pasó, y no vuelve porque es eso. Es efímero. Y no olvidamos, pero hay que hacer un esfuerzo sobrehumano para poder volver a sentirlo. Ni es igual a lo demás, no se compara y tampoco está más.



¿Alguna vez se preguntaron cuánto de efímero hay en nuestras vidas? ¿Cuánto de todo eso que dejamos en el camino hoy es efímero? 

Llueve sobre mojado.

Está nublado, hace frío. Y déjenme decirles que adentro mío estoy igual. Si, yo no sé si habrá sido casualidad o el otoño que se metió como intruso en cada poro de mi piel, pero el otoño se hizo notar. Y precisamente hoy no puedo pensar otra cosa: esperan unos largos meses que hacen todo mucho más oscuro y deprimente de lo normal. Estoy en pesimista, estoy en…  estoy esperando el huracán que, por el viento que hay allá afuera, parece estar cada vez más cerca. El problema es que la tormenta de allá afuera, mal que mal, va a pasar. Y de última… existen paraguas, sobretodos y demás. Pero ¿con el resto? El otoño parece traer lo más feo de todo, y directamente no puedo ver lo lindo del otoño porque ya está en mi esencia.  

¿Pueden creer que hace dos meses lo único que quería era sentir el frío? ¡Claro! Estaba segurísima, tenía mis abrigos en el ropero y quizás tenía quien me cuidara el alma en el invierno.
Quizás sepa lo que aproxima en invierno, quizás algún que otro invierno dolió y hoy necesito eso que me emparche un poco, todavía no estoy preparada para este otoño, llegó más rápido de lo que me esperaba y no lo quiero así.

Está lloviendo, y quiero pensar que la lluvia pasa. Pero ahora necesito pensar en que no vale la pena llorar y que no tengo más lágrimas para regalar. Pero esto es inevitable… porque mis pocas esperanzas tenían frío y ahora están guardadas en un cajón.
Y yo estoy deseando a que solamente llegue la primavera. Y me suena a cambios. Me suena a crecer. Necesito ser primavera.
¿Y a quién voy a culpar? Si al final, la que se confió del calorcito y no se preparó a los fuertes vientos soy yo. ¿Y ahora? Ahora hay que hacer fuerza y bancarse al huracán, ¡es que no puedo esperar meses para salir a pelear! 

domingo, abril 24

Cuando abrir los ojos duele

Soñé, soñé que volvía. Soñé que estaba al lado mío y me miraba, creo que estaba esperando algo y yo me escondía. No quería que me encuentre. Y más que sueño, déjenme decirles que se terminó convirtiendo en una pesadilla, porque no fué fácil despertarme así. ¿Como se hace para despegarse de alguien? ¡Alguien que me diga qué es lo que tengo que hacer!, si yo sé que no vuelve y todavía sigo esperando... porque seamos sinceros, yo sigo esperando. Y sé que no, que no que no. Y sin embargo todavía me falta un algo, un capitulo a cerrar, un ''adiós''. Algo que marcara que ya está, que no iba a volver. Pero no, dejó un final abierto... para mí,claro. Porque a pesar de todo yo sigo esperando a que vuelva, y no para quedarse. Solamente por un rato, ya junté todas mis fuerzas y antes de irse para siempre de mi vida quiero que me deje decirle todo esto que hace ruido adentro. No es justo, hay tantas cosas que se dieron vuelta sin preguntar antes. Hay tantos por qué que nunca nadie me va a contestar. No me puedo acostumbrar a la idea de no sentir nunca más que está. Y yo sé que cuando por fin esté cerca mio va a ser tarde, porque seguramente haya pasado mucho tiempo y seguramente muchas de las cosas hayan cambiado y de nuevo, sin preguntar antes si yo quería o no así. 

Y acá estoy, prácticamente es lunes y sigo sin poder dormir. Volvió el insomnio y creo que no es señal de algo bueno. Y no tengo miedo a volver a sentir su presencia en un sueño, pero puede que tenga miedo a lo que se siente diferenciar el sueño de la realidad. 

viernes, abril 22

Carpe Diem

La vida es… bueno, nunca he tenido que describirla, es difícil explicar algo tan perfecto. También es difícil entender que todo pasa por algo, que la vida sabe ser justa.
No es un capricho, las guerras son para que no nos olvidemos de luchar, los desamores son para aprender a amar, así como también las personas deciden dar un paso al costado porque simplemente no pertenecen a nuestra vida. Y perdemos momentos, perdemos afectos, perdemos mucho. Pero créanme que vuelve, de alguna forma cuando perdemos también ganamos… pero eso va a ser algo que descubramos solos, con el tiempo, porque solamente viviendo aprendemos a vivir.
Nos empeñamos en definir la vida, en buscarle una solución, un resultado. No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida. A veces inclusive deseamos ganarle, la cosa es que nunca nos enfrentamos a ella. Es un pacto, y no tiene sentido… nosotros le damos ese sentido y me voy a tomar el atrevimiento de decirles que ¡es la mejor cosa que se ha inventado! Pero sufrimos, nacimos llorando y nos vivimos quejando… y en realidad la vida no es un problema que tiene que ser resuelto, es lo más raro de este mundo, es un misterio para ser vivido. Como si nunca nos alcanzara. De hecho, nos olvidamos que depende de nosotros, de nuestras fuerzas, de luchar y solamente seguir adelante. La mayoría de las personas solamente existen, que es algo muy diferente a vivir. A veces se torna la constante sorpresa de saber que existimos, de que nuestra única meta es vivir, día a día, en todas las horas. Y cuanto más vives, más maravillosa se vuelve.
Entonces brindemos, por ser felices, seamos felices por el solo hecho de tener una vida cual manejamos a nuestro gusto. Confiemos en el tiempo, y solamente preocupémonos por vivir, como sea, como queramos. Es una sola vida, es hoy. No nos va a esperar a que descubramos su significado y es nuestra. 

 ¡siempre hay más!

jueves, abril 21

Je t’aime

Él es especial, y yo lo sé de sobra eso. Sé de esos gestos que cuentan lo que está por venir, o aclarar lo que sus palabras tratan de decir. No saben lo que es, es que creo que no hay quién como él.  Conozco esa sonrisa que tiene cuando sabe que ha dicho una tontería, me sé todas y cada una de las frases estúpidas que larga en el momento más justo, y también conozco sus formas de cuidar, de amar, de luchar. Me sé el tono de su voz cuando susurra que todo está bien y en realidad no lo está. Incluso sus caprichos, hasta la forma que tiene de decir las cosas. Que sus abrazos (me) transmiten paz, que solamente percibir su olor me tranquiliza. Sé de las volteretas que su boca suelta hasta completar una frase, conozco casi todos sus secretos (y digo casi, porque también sé que no deja de sorprenderme) y créanme que me gustan sus pequeñas manías. Sé que hay más, que no lo voy a poder soltar… es que este tipo de personas tan especiales logran entrar en tu vida, cambiar completamente todo de lugar y convencerte una y otra vez de que vale la pena. Y lo mejor de todo, egoístamente, ¡está hecho para mí!  

Desde lo más profundo de mi corazón hoy puedo decir que es por quién yo dejo de mirar atrás, dejo de mirar a lo que se viene para apostar a que vale la pena sólo por el. Por nosotros. Y a mi manera, dejo todas mis ideas del amor, para basarme en él y poder decirles que sí, que existe. Que llega un día cualquiera, personalmente cuando empiezan las clases, a las pocas semanas, te dá vuelta el mundo, te obliga a creer y a necesitar de ello. Y optás por saltar, elegís sin importar más nada y te haces gigante porque ya no estás más solo. Y ese amor ''anónimo'', ese amor que nadie ve pero todos hablan empieza a tener nombre, cara, empieza a pesar y a hacer todo más fácil con un beso.


Puede que tus besos me hagan delirar,  
y suelen ser tus labios el mejor lugar para estar. 
Prometo perder la cuenta y comenzar de nuevo. 
 Gozar y desearte, reflexionar este juego,
Tirar los dados e intentar algo nuevo.