viernes, abril 22

Carpe Diem

La vida es… bueno, nunca he tenido que describirla, es difícil explicar algo tan perfecto. También es difícil entender que todo pasa por algo, que la vida sabe ser justa.
No es un capricho, las guerras son para que no nos olvidemos de luchar, los desamores son para aprender a amar, así como también las personas deciden dar un paso al costado porque simplemente no pertenecen a nuestra vida. Y perdemos momentos, perdemos afectos, perdemos mucho. Pero créanme que vuelve, de alguna forma cuando perdemos también ganamos… pero eso va a ser algo que descubramos solos, con el tiempo, porque solamente viviendo aprendemos a vivir.
Nos empeñamos en definir la vida, en buscarle una solución, un resultado. No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida. A veces inclusive deseamos ganarle, la cosa es que nunca nos enfrentamos a ella. Es un pacto, y no tiene sentido… nosotros le damos ese sentido y me voy a tomar el atrevimiento de decirles que ¡es la mejor cosa que se ha inventado! Pero sufrimos, nacimos llorando y nos vivimos quejando… y en realidad la vida no es un problema que tiene que ser resuelto, es lo más raro de este mundo, es un misterio para ser vivido. Como si nunca nos alcanzara. De hecho, nos olvidamos que depende de nosotros, de nuestras fuerzas, de luchar y solamente seguir adelante. La mayoría de las personas solamente existen, que es algo muy diferente a vivir. A veces se torna la constante sorpresa de saber que existimos, de que nuestra única meta es vivir, día a día, en todas las horas. Y cuanto más vives, más maravillosa se vuelve.
Entonces brindemos, por ser felices, seamos felices por el solo hecho de tener una vida cual manejamos a nuestro gusto. Confiemos en el tiempo, y solamente preocupémonos por vivir, como sea, como queramos. Es una sola vida, es hoy. No nos va a esperar a que descubramos su significado y es nuestra. 

 ¡siempre hay más!